Los compañeros del Club afrontaron una de las rutas más complejas que puedan hacerse en la isla de Tenerife, partiendo desde Granadilla de Abona se dirigieron hasta el municipio de Arafo por la antigua carretera general del sur, para ascender al teide por uno de los puertos más temidos por los ciclistas que lo conocen, “Los Loros”, con una pendiente media del 9%, pero eso no era todo, después de culminar esta “tachuela” quedaba lo mejor, continuar con la ascensión al Teide, no tan complicada por sus desniveles como por la altitud media a la que se desarrolla, y posteriormente tras dejar atrás el LLano de Ucanca queda el remate de la jornada, El Retamar, con tan solo unos 3Km de subida, pero los suficientes para dejar ver el desgaste acumulado de la etapa, en fin, algo que no podemos tomarnos todos los días como un entrenamiento ordinario



















